Saber cómo recurrir una multa de tráfico es una duda que muchas personas se plantean. En muchos casos, podemos recurrirlas y no afrontar las multas, pero… ¿Sabemos realmente cómo hacerlo? Hoy, en Big Bang Cars, queremos ayudaros a salir de dudas.

¿Cuándo es posible recurrir una multa de tráfico?

Antes de recurrir una multa, lo primero que tenemos que hacer es conocer el motivo por el que nos han multado, esto es, saber cuál ha sido la infracción que hemos cometido. Para saberlo, lo único que hemos de hacer es leer la denuncia. Tanto si tienes razón como si no, debes saber que tienes pleno derecho a recurrir o apelar dicha sanción. Te indicamos, a continuación, cuándo es posible recurrir una multa de tráfico:

  • La multa es injusta. Con la Ley de tráfico y las normas de circulación por delante, no hay razón por la que deberían habernos denunciado y tenemos argumentos suficientes como para demostrar que no cometimos infracción alguna.
  • Encontramos un argumento ganador. Acudimos si es necesario al lugar donde cometimos la infracción y observamos con detalle la zona, cualquier elemento puede ser nuestro argumento principal para evitar la sanción. Por ejemplo, para una multa de aparcamiento, nos fijamos que no haya ningún obstáculo que dificulte la visión de la señal de prohibición, ya que cualquier pegatina, rama de árbol o pintada puede ahorrarnos el pago de la sanción. Otro argumento que puede ahorrarte la sanción es que la señal esté en otro idioma distinto al oficial del Estado; así en Cataluña, Galicia o el País Vasco puedes recurrir una multa de aparcamiento fácilmente alegando no entender el significado de la señal.
  • La multa no tiene faldón de recursos. Cualquier resolución administrativa que se comunique a un particular debe incluir obligatoriamente un faldón en el que se informe sobre qué recursos se pueden interponer y los plazos para realizarlos. Si la denuncia que recibimos no incluye el faldón, no tenemos que recurrir. La Administración debe reenviar una nueva notificación, esta vez sí, con el faldón. El tiempo juega a nuestro favor en este caso pudiendo la multa prescribir.
  • Hay un defecto de forma. Un error en cualquiera de los datos que aparecen en la denuncia supone un defecto de forma, lo cual justificaría la invalidez de la multa. Una equivocación en los apellidos, el nombre o en la matrícula del coche nos puede ayudar a recurrir una multa de radar con éxito.
  • No aparece la identidad del agente denunciante. En una multa debe aparecer obligatoriamente la identidad del agente u órgano que nos denuncia, por lo que recurriremos siempre que no aparezca. Por otro lado, en las multas de aparcamiento en zona con límite horario, la denuncia casi siempre la realiza un empleado de una empresa privada, un controlador, no un agente o funcionario público. Así, podemos, por ejemplo, recurrir una multa de zona azul alegando que la declaración del controlador no goza de presunción de veracidad y que será necesario que acredite de alguna manera los hechos que te imputan.
  • La multa ha prescrito. El plazo de prescripción de las multas de tráfico según la Ley de tráfico es de tres meses para las infracciones leves y de seis meses para las infracciones graves y muy graves. El plazo comienza a contar a partir del mismo día en que has cometido la infracción, al presentar un recurso ganaremos tiempo y, con suerte, prescribirá la multa.
  • Solicitar una prueba fehaciente. Otra opción que tenemos si queremos evitar la sanción es solicitar al denunciante que presente pruebas fehacientes que demuestren nuestra infracción, como por ejemplo, una fotografía. Puede que tengan la prueba; en cualquier caso, ganamos tiempo y la multa prescribe.

¿Cómo recurrir una multa?

Para recurrir multas de tráfico tan solo tenemos que seguir las instrucciones que aparecen en el faldón de recursos. Aquí deberían aparecer los recursos que podemos interponer así como el plazo que tenemos para hacerlo. Es lo que se conoce como pliego de descargo o un escrito de alegaciones, un recurso con el que pretendemos que una resolución sea revocada, total o parcialmente, por la autoridad que la dictó. Puedes buscar en internet ejemplos de alegaciones y hacerte una idea de la estructura que debe tener nuestro recurso así como el lenguaje que debemos utilizar, ya que es recomendable escribirlo usando el lenguaje jurídico. Tienes un plazo de 15 días laborables desde que recibes la notificación para presentar tu recurso. Puedes presentarlo en la dirección que figura en el faldón o desde cualquier oficina de correos, la cual lo enviará al órgano correspondiente.

Cómo recurrir multas

¿Qué hacer en caso de no ganar el recurso?

Si nuestras alegaciones han sido rechazadas y finalmente recibimos la sanción tenemos dos opciones: recurrir la sanción o pagarla. En caso de recurrir lo haremos por la vía contencioso-administrativa, es decir, en los Tribunales. Debido a esto, puede que necesites abogado, por lo que debes sopesar si te merece la pena recurrir por una multa de aparcamiento. Bien es cierto que al hacerlo ante un órgano distinto al que nos denunció tenemos posibilidades de que nos den la razón y evitemos la multa.

También puede darse el caso de que en el proceso se cumpla el plazo de prescripción de cuatro años máximo para las sanciones económicas y de un año para el resto de sanciones, y no tengamos que pagarla finalmente. Para presentar el recurso debes hacerlo dentro de los dos meses siguientes al día en que se dictó la sanción.

En caso de que decidas no continuar con el recurso puedes esperar a que la administración retire de tu cuenta bancaria el dinero correspondiente a la sanción con un posible recargo o, la opción que te recomendamos, abonar la multa. Las multas de tráfico se pueden pagar por cualquiera de estas vías:

  • Desde la página web de la Dirección General de Tráfico
  • Por teléfono llamando al teléfono 060
  • En las sucursales del Banco Santander
  • En las oficinas de Correos
  • En las Jefaturas Provinciales y Locales de Tráfico.

Una vez que sabes cómo recurrir una multa de tráfico, si crees que tienes razón, recurre la multa en el plazo marcado.